[Feliz Día del Libro: libros son vida]

Larga vida al libro.

Asomé al mundo

y alguien lo registró en un libro.

Desde mis primeros recuerdos,

junto a mi almohada.

Compañero en mis noches:

ángel y amante.

Tuve hambre

y me zampé sus letras.

Dulces, agrias, insípidas…

He probado de todas.

Sentí sed

y la sacié con sus conocimientos.

Algunos colocaban.

Busqué un porvenir

y allí estaban ellos,

los libros,

herramientas.

A mi alma tocaron desamores,

lutos y otras penas.

Me salvó mi terapeuta de celulosa,

paño de lágrimas,

medicina, mago.

De mi vida nacieron otras.

Había que escribirlo.

¿Dónde mejor que en sus páginas?

Llegaron a ocupar,

dentro de mí, tanto sitio,

que alguno quiso salir.

Y lo hizo.

¿Y en la despedida?

Dejadme arder con uno,

para que sus cenizas,

fundidas con las mías,

se lleven el frío.

Yo me iré,

pero él SE QUEDA.

Todavía va a tener arreglo

el mundo…

—Del poemario Certezas al sol, de Rosa Valle, publicado por Editorial Gravitaciones

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.