Terapia de letras

Etiqueta: crisis

«Poner-el-alma-en»: concepto a revisión

Poner el alma en los frentes activos (el trabajo, los estudios, las aficiones, la pareja… ) se supone que entra en las buenas prácticas de la vida. Viene a ser aplicar aquello de «haz lo que quieras, pero da todo de ti para que salga bien», «pon toda la carne en el asador», «que por ti no quede» y otras máximas de la filosofía del trabajo, el esfuerzo, la ilusión y la motivación que nuestros educadores nos han inculcado y nosotros, su releveo, dentro de la rueda universal, pues tratamos de hacer prender en nuestros vástagos, alumnos y equipos de trabajo y vida.

No nos advirtieron entonces de los efectos secundarios de poner-el-alma-en. Cuando las cosas vienen mal dadas, pues el alma se chamusca y si el alma se chamusca, el cerebrito nos machaca y el cuerpo se vende al mal rollo.

Continuar

Teatro: terapia por los cuatro costados

Larga vida al teatro. Oda. Nos sobran los motivos. Por lo nutritivo que es gozar una obra teatral desde la butaca. Lo balsámico que es leer un buen drama. Añado: gran escuela infantil y, por supuesto, teatro= terapia. Terapia desde el concepto global de «teatro» a sus ramificaciones y derivadas, porque existe una especialidad de «Teatro Terapéutico» cuyo origen se remonta a tiempos tribales.

Nos consta que en etapa de tijera, estos profesionales viven achuchados, peleando por no caerse del cartel de las programaciones públicas culturales. Los consumidores escudriñamos hoy más que nunca las agendas en búsqueda de un espectáculo teatral majo a buen precio, porque eso de que pagar 80 euros una familia de cuatro personas para ver una obra… na-nai de la China. Privilegio de unos pocos; pasó a otros tiempos para un ciudadano medio. Si antes encontrabas cada temporada una agenda municipal/regional repleta de teatro para mayores y niños a precio simbólico.. hoy las obras se ofrecen muy salpicadas y más estacionalizadas que nunca. Es lo que hay… Pero hoy ellos, la gente del teatro, nos necesitan más que nunca.

Postal promocional de la obra infantil «Un gallinero en la azotea», de la compañía El Callejón del Gato.

Postal promocional de la obra infantil «Un gallinero en la azotea», de la compañía El Callejón del Gato.

Precisamente porque hay crisis y porque nos machaca con sus efectos maliciosos… ¡Necesitamos más terapia! En el teatro la tenemos. Y funciona. El teatro nos salva (si no lo he dicho aún lo hago ahora y lo repetiré luego).

Continuar

Esperanza

Sustituyo los «propósitos de Año Nuevo» por este mensaje y deseo de «ESPERANZA».

De las tres virtudes teologales me quedo con ésta, que viene que ni pintada para capear cuerpo adentro el clima general, la factura personal.

  • Pedir «fe» es mucho pedir.
  • La «caridad»,  fuera del contexto cristiano, es paliativo de consuelo, migajas y hasta lleva a «plato de segunda mesa» si banalizamos la expresión.
  • En cambio con la «esperanza»….. se esponja el espíritu. Solo con pronunciarla, parece que se abre el telón, aunque sea en nuestra trastienda.
Fotografía por FERNANDO CRUZ.

Fotografía por FERNANDO CRUZ.

Esperanza. Tener esperanza es presentir que, cuando las cosas van mal, mejorarán. Es imposible VIVIR (malvivir es otra cosa) sin esperanza. «La esperanza es lo último que se pierde», universaliza el dicho. Y así es. Hasta el más pesimista, aunque no lo reconozca, y también los desdichados, atesoran esperanza en algún rincón de sus entrañas.

Continuar

Comida sin caducar: ¿privilegio o derecho?

Abordo hoy el mismo tema que mi estimada pluma Jaime Poncela  porque la noticia de la familia andaluza muerta por intoxicación al consumir excedentes de comida caducada me está talandrando los huesos. Tengo el tuétano hirviendo. No hay humor para post más festivos. Gritar con las letras, en vez de con la garganta también calma y tiene efectos colectivos. Compartir, me enseñaron las monjas, es vivir.

Se nos atragantará el turrón. Que los Reyes Magos guarden en 2014 silencio.

Comida sin caducar: ¿privilegio?

¿Privilegio?

Miseria de país donde los empobrecidos y familias en paro que aún tienen que comer deben sentirse contentos al compararse con quienes, en el infierno al que han descendido, persiguen comida caducada en los contenedores.

Hay que estar feliz por no trabajar o maltrabajar y que tu objetivo de presente y futuro sea «ir tirando». Porque está claro que «siempre hay otro peor que tú». Esta perogrullada que no debiera ser consuelo, pues resulta que nos están obligando a que nos sirva de tal.

«Son tiempos para la salud y el amor», decía en otro post de esta Terapia de Letras. Pero es que ha llegado ya un momento, en que rodeados de tanta vergüenza, de tanta desgracia social, esa frase ya no vale ni de «consuelo de bobos».

Navidad en off

Nos tocan un villancico y nos venimos abajo. Hasta el más villano, se siente tocado y hundido ante noticias del calibre como la muerte de esta familia andaluza. Y el que no se rompa y no clame de impotencia y pena.. pues que se lo haga mirar.

Benditas redes sociales de apoyo, organizaciones no gubermantales, voluntarios… que esta Navidad están trabajando duro sin dar a basto para tanta necesidad. Ante esos ángeles de los nuevos pobres, nos sentimos chiquitos.

Si la Navidad es celebración colectiva, no tenemos nada que celebrar, más allá de la efeméride cristiana. Dar gracias porque nuestro grupúsculo individual, nuestra comunidad familiar, está viva y come… pues… triste, maquillada, falsa y hasta egoísta alegría es.

Esa polarización entre ricos y pobres a la que la crisis económica está llevando a España,y que las estadísticas certifican, proyecta otra polarización paralela: entre ciudadanos solidarios y avestruces que esconden la cabeza para poder seguir adelante, evitar la parálisis que les provoca tanta basura.

Se nos hace cuesta arriba ir hoy a comprar al supermercado. Y no por nuestro monedero, que tirita.

Correr

Correr está de moda. Los tiempos invitan más a «tomar las de Villadiego» que un Martini. El tío bueno del anuncio saldría hoy haciendo running en vez de seduciendo con el vaso de vermú.

Ciertamente, está el ambiente como para echar a correr y no parar. «Nos sobran los motivos» para poner las deportivas a funcionar. El viejo jogging, su vástago footing o la tercera generación del término, el  running, -hablen del que prefieran, que todos son lo mismo- salen barato, que no gratis , porque ya saben, que gratis no hay nada, salvo que uno corra en pelota, que al tiempo… Son buenos para la salud (física y mental) y para la estética. ¿Qué más quiere? Un dos, un dos… ¿A qué espera? ¡Corra!

Corren las mamás barbies;  impecable y ceñido atuendo y resultados a la vista.  Y empiezan a emularlas las mamás Nenuco… con la esperanza (aunque no lo admitirán jamás) de que algún día les sirva la ropa de la Barbie.

Corren los maduritos tipo Baby Born y también los Ken. Más (en número) pero menos (kilómetros y frecuencia) los primeros que los segundos.

running

Los Barriguitas en edad escolar también corren, que la extraescolar de atletismo va engordando filas.

Abuelas de Famosa podrán toparse Udes. con alguna, pero son ejemplares de coleccionista, muy contados. Los abuelos pro jogging  abundan más que sus chicas y muchos de esos runner varones veteranos les dan mil vueltas y les sacan los colores a las barbies y los Ken.

Corren los curritos de jornada partida, al mediodía, si hoy no toca pádel.

Corren los deportistas y los vagos; los sacrificados y los hedonistas.

Corren nuestros políticos y nuestros parados. A ambos grupos les «sobran los motivos», pero los segundos tienen más tiempo por culpa de los primeros.

Corren los del culto al cuerpo y los del culto a la mente (porque parece ser que, ahora, correr fortalece más el espíritu; vamos, que correr y levitar vienen a ser casi lo mismo). Qué bien lo han hecho esos medios de divulgación, pero, sobre todo, el boca a boca.

zapatillas deportivas

No hay perfil de la fauna humana que escape a esto del running. Si Ud. no ha empezado, pida a Papa Noël las zapatillas deportivas, porque aún está a tiempo de despedir el 2013 resoplando y criando agujetas. La San Silvestre es su oportunidad para unirse a la horda de runners que nos empuja. Y si se aplica y pone arte, o se especializa en el salto de longitud, pues igual logra pasar directamente del 2013 al 2015 y evitarse un 2014 que se presenta… como para echar a correr.