Terapia de letras

Etiqueta: crisis

Buen riego para el ‘mobbing’ laboral

La práctica del mobbing laboral encuentra un caldo de cultivo ideal en el ambiente que abunda en la grande y mediana empresa española tradicional (=eufemismo). Solo un pequeño porcentaje de estos casos de machaque psicológico sale a la luz y se denuncia. Esta impunidad se incrementa en tiempos de crisis y desempleo tamaño equino como por el que atravesamos actualmente en este país. La nómina mensual manda.

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El hombre es una planta enredadera para el hombre

Concluimos un día sí y otro también que la vida adulta es como una enredadera. A poco que uno lo sea (enredadera) o lo esté (enredado) y la vida se empeñe en regar el trepador vegetal,  pues irá por el mundo vestido de hombre/mujer-planta. Dice un profesor mío de la Facultad y hoy brillante divulgador de la Comunicación, Arturo Merayo, que el hábitat en que nos desenvolvemos en la edad adulta es «hostil» y que no nos han educado, preparado, para hacerle frente. Que cuanto antes comprendamos que «el mundo es hostil», primero aprenderemos a «sobrevivir en él». Esa hostilidad en este post de TERAPIA DE LETRAS se llama ramas de enredadera.

La enredadera es, entonces, algo más que una planta.

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Mediocres apoltronados: gravemente peligrosos

¿Qué tiene que ver una poltrona con un mediocre? Mucho, si hablamos de España. El culo del segundo suele reposar sobre la primera. También hay apoltronados válidos que un día dejaron de creer en el sistema y hasta en el ser humano y abandonaron la filosofía del esfuerzo, de dar lo mejor y hacer las cosas lo mejor que uno sabe. Pero, en las poltronas laborales, políticas y de otros salones del poder, buena parte de los culos pertenecen a una persona mediocre.

Entiéndase por mediocre  «de calidad media»: acepción 1 del Diccionario de la Lengua Española de la RAE. La acepción 2 también me viene al pelo: «De poco mérito, tirando a malo».

Poltrona

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Fush-fush

Hay un preciado antídoto contra el bajón extremo, la desesperanza y la depresión que yo llamo «fush-fush». Tenlo siempre a mano como colonia, para noquear los demonios propios, o como ambientador, para espantar los circundantes.

No es fácil de encontrar en el mercado del marketing yuppie-guay.

Es muy custom: no funciona igual con todas las cabezas (caprichosillo). Vamos, que no se trata de un remedio universal, advierto.

Va con los tiempos: es low-cost. Tan low-cost que no cuesta nada (de dinerito).

Fush-fush en formato spray.

Fush-fush en formato spray.

Presentación

Se distribuye en dos formatos: en frasco y en spray.

El primero es para ser consumido a chorro limpio, para estados próximos a «ábreme el balcón, que allá voy». El fush-fush en spray, en cambio, es para batallas interiores más moderadas. Penetra fácilmente y se absorbe y es de lenta liberación. A chorretón es más agresivo; coloca en un plis, pero sus efectos son más efímeros.

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Flexibilidad (que no chicle)

¿Conoces los puntos que la flexibilidad tiene?

Te los  presento. ¿Cuál es la flexibilidad que practicas con tu materia gris? Avizor, que bajo las bondades de la flexibilidad las organizaciones (y la vida) a veces nos la cuelan. Conoce los peligros de volverte chicle (=pasarte de flexible).

Los puntos de la flexibilidad:

  • Punto gimnasta. Ser flexible es tener «disposición para doblarse fácilmente» (acepción 1 de la RAE). Controla el ejercicio gimnástico, no te acabe poniendo de rodillas ante el mundo.
No te pases de flexible.

No te pases de flexible.

 

  • Punto sumiso. Según la acepción 2 de la RAE, flexible es quien «en un enfrentamiento se pliega con facilidad a la opinión, a la voluntad o a la actitud de otro o de otros».  Recuerda que entre la mula y el cordero hay animales intermedios.

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