Septiembre nos ofrece una oportunidad para idear y planificar el curso personal con las asignaturas de nuestras inquietudes. Perseverancia o mariposeo (de flor en flor): todo vale. El caso es emprender.  Adultos que todos los años vuelven al cole.

Ahora que está tan de moda eso de que «los 40 son los nuevos 20 y los 50 los nuevos 30» (años; me refiero a la edad) y que las redes sociales arden con comentarios como «estás hecha una cría»  «mejor que nunca» y otras (no se ofendan) pelotadas edulcoradas en plan molamos por la vía Telva que, en sus versiones extremas, revuelven los jugos gástricos, admito que nuestra sociedad ha rejuvenecido. Por dentro, entiéndase, que las hordas de jubilados paseantes que pueblan nuestras ciudades (Dios les dé larga vida y nos permita sumarnos a ellos) no son virtuales.

La Sociedad de la Información, sí, pero no solo ésta (no dejemos a las TIC monopolizar el progreso social), con ella el progreso cultural, educativo y, hay que reconocerlo, de la industria del ocio y la mecha prendida por ese espíritu hedonista que nos impregna, ponen a nuestro alcance -nos estimulan- un mundo de retos y opciones de acción, actividades varias, que emprender y en las que perseverar o por las que volar de flor en flor. REJUVENECEMOS.

Escalando

Rejuvenecemos cuando nos proponemos empresas personales, retos. Que no tienen por qué consistir en escalar el Himalaya o descubrir la prima hermana de la penicilina. Pueden tratarse de pequeñísimos pasitos en nuestro desarrollo personal, que nos generen ilusión, que impliquen el esfuerzo que conduce a la satisfacción por la vía de la conquista. Eso tan viejo de SENTIRSE REALIZADO.

Una persona INQUIETA es una persona joven y cada vez que su cabecita deja pasar una nueva inquietud y la transforma en acción, ese sujeto rejuvenece. Que las inquietudes nos alejen de finalizar nuestros días como viejos sedentes (salud mediante, por supuesto, que es lotería), abotargados en casa consumiendo televisión. Me encantan los mayores jóvenes. Los pillas al vuelo: esos ojillos vivaces y ese nervio en marcha.

Septiembre  para...

Septiembre ya ha asomado la patita y camina por 2014. Una nueva oportunidad para rejuvenecer ideando y planificando el curso personal. Porque todos volvemos al cole el mes nueve. Ay de quién no lo haga. Las cabecitas jóvenes son las que vuelven al cole. Las setas se quedan en el bosque, allí paraditas, borrachas de humedad. Los eternos rejuvenecidos andan estos días liando su madeja a ver en qué tinglados personales se meten. A cargar la mochila. Eso sí, no se pasen de peso, que la espalda sufre, entonces el re-joven camina chepo y a ese no le encumbran en Facebook.

Conquistando retos

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.