Dichoso el que duerme solo porque tiene un vale de felicidad vitalicio. Desventurado el que duerme acompañado… de miedos, inseguridades, frustraciones, problemas y demás enemigos del sueño. El primero descansa como un bebé. El segundo, búho encamado, arrastra pies y alma (en pena).

Insomnio perpetuo. Insomnio ocasional. ¿Quién no los conoce? Haber los habrá. Pienso que las marmotillas nocturnas de principio a fin de su humana evolución son pocas, como todos los privilegiados de la viña del Señor.

Insomnio: la cruz de los búhos encamados.

Insomnio: la cruz de los búhos encamados.

Aconsejan los expertos, doctos y aporta-remedios, una cenita frugal y digestión mediante antes de empiltrarse, el famoso vasito de leche caliente o la tisana (yo la llamo brevaje o fervinchu), la lectura hasta caer frito, ¿una tortilla de valerianas?….

Hasta que inventen apaga-conciencias, apaga-dudas, una goma de borrar problemas o un potente eliminador de los malos olores mentales… el insomnio seguirá asomando a la cama de los búhos encamados como las moscas entran por la ventana.

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.