Concluimos un día sí y otro también que la vida adulta es como una enredadera. A poco que uno lo sea (enredadera) o lo esté (enredado) y la vida se empeñe en regar el trepador vegetal,  pues irá por el mundo vestido de hombre/mujer-planta. Dice un profesor mío de la Facultad y hoy brillante divulgador de la Comunicación, Arturo Merayo, que el hábitat en que nos desenvolvemos en la edad adulta es «hostil» y que no nos han educado, preparado, para hacerle frente. Que cuanto antes comprendamos que «el mundo es hostil», primero aprenderemos a «sobrevivir en él». Esa hostilidad en este post de TERAPIA DE LETRAS se llama ramas de enredadera.

La enredadera es, entonces, algo más que una planta.

Enredadera¿Y qué es, desde la Botánica,  una enredadera? ¿Una planta de guía? ¿Una trepadora? ¿Una rastrera? Humm. Pues tiene tela la verde mujer: es enredada. Todos estos conceptos tienen puntos de intersección pero no son coincidentes. Un planta de guía es enredadera cuando se aferra o enrosca. Puede ser trepadora o no. «Ciertas enredaderas no trepan, por lo que no necesitan un soporte y pueden extenderse por la superficie del suelo sin ningún problema: son plantas escandentes», según la definición de Wikipedia.

Espcie de planta guía.

En el cajón de las plantas de guía entran las enredaderas, las trepadoras y otras terminologías que los profanos de la Botánica mezclamos alegremente. Voy a utilizar el término «enredaderas» para referirme a todas ellas, es decir, voy a tomar la parte por el todo.

La comparativa entre una persona adulta y una planta enredadera arroja las siguientes similitudes y diferencias:

Vamos primero con lo que nos iguala.

Semejanzas

  • La enredadera no se mantiene erguida por sí misma. El humano adulto tampoco. Necesita tantos apoyos y asideros para mantenerse erguido… Mamma mía, no me da Internet para enumerarlos. Apoyaderos animados e inanimados. Así es la raza de social y de materialista.

Rastrera- cultivos.

  • Necesitan (esto las trepadoras) un soporte para encaramarse: otra planta, un muro, un peñasco…. O una persona, si hablamos de personas y, en concreto, de personas trepas. Una persona donde encaramarse y a la que, a continuación, pisotear con el tacón.
  • Las enredaderas que no son trepadoras y, por lo tanto, no necesitan un soporte; pueden extenderse por la superficie del suelo sin ningún problema. Buff, la de adultos que crecen a lo ancho (digo por dentro) y no abandonan la posición horizontal en la vida. Horizontales ellos como lo son sus mentes. Felices en el suelo, ajenos a su escasa altura.
  • «Las trepadoras pueden secar a otras plantas o árboles, si no se las poda, al quitarle la importante luz solar a otras plantas». A más de uno y de dos le metía yo una buena poda para que dejara de sisarnos el agua y la luz al resto de mortales. En este punto, la botánica y la humanidad, clavaditos. Trepadora= humano= sanguijuela/vampiro.

Esperen. No. Me estoy pasando en mi apreciación. «Sin embargo [las trepadoras] no son plantas parásitas, ya que sólo buscan un soporte para recibir más luz; o bien, para buscar el lugar más adecuado para su desarrollo». Primero yo y después tú, aplican estas plantas, pero tan amigos, oye, sin resentimiento. ¿Cinismo? Pues más me aprieta la coincidencia, entonces, con el hombre enredadera (enrededador, que no enredado, bajo esta visión).

Enredadera

  • Rastreras. «Las plantas de guía que se apoyan en el suelo y desde los nudos originan raíces adventicias que la enraízan al suelo se llaman rastreras». Una misma planta de guía puede ser rastrera y al mismo tiempo trepadora. De estas personas, todos conocemos unas cuantas en el mundo humano. Trepas rastreros los hay a patadas.
  • Postradas. Arrodilladas, rendidas, derrumbadas… Las plantas y las personas. Las primeras porque así nacieron ya. Las segundas porque el «entorno hostil» las va postrando.

Diferencias

  • Todos los módulos de la planta tienen un grosor similar, apenas hay diferencias. En cambio, los módulos de la vida adulta suelen parecerse tanto en volumen como un huevo a una castaña. Nos sobran los ejemplos. ¿Es igual el módulo de su economía doméstica que el de su ocio? ¿El de sus obligaciones que el de sus devociones posibles? Oliver Hardy y Stan Laurel.

hiedra

A la balanza…

Se inclina hacia las similitudes irrefutablemente.  Resultado: Similitudes 6, Diferencias 1.

El hombre es una enredadera para el hombre. Por eso hay tantos adultos enredados. Y luego está la botánica de la vida: que la vida también enreda. Y la enredadera que habita en nuestro cerebro. Ésa es la peor de todas: cuesta mantenerla a raya; podarla requiere grandes esfuerzos correctivos y arrancarla de raíz…. es imposible.

[También están los buenos enredos, la pulsión de enredarse para construir tu vida… Apuntado queda para otro post]

 

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.