Cada uno tiene la edad real que tiene, pero todos sabemos, porque nos topamos con ellos cada día, que hay viejos prematuros, tanto que nacieron ya viejos, y, en la contra, viejales jóvenes cual lebrel recién entrado en el instituto.

Músicos adultos

Los médicos, da igual que sean del cuerpo que de la psique, nos recuerdan enseguida las «limitaciones» físicas y mentales de la edad. Y otros congéneres practican el mismo discurso limitador. Que la piedra es dura y el conejo suave ya lo sabemos, señores, pero déjennos vivir según somos no según lo que de nosotros se espera como masa cumplidora de años. Es más, solo esforzándonos por preservar nuestro espíritu joven conseguiremos superar las limitaciones físicas y mentales que el paso de los días nos deja.


Admiro a las personas que saben mantenerse jóvenes de espíritu (los obsesos del culto al cuerpo y del club del «no a la arruga» no me interesan). Compro a los mayores activos, inquietos… y alegres. Son chavales que da gusto.

Me fastidian los cenizos que se ponen años antes de cumplirlos y que asumen sumisos el rol que los que los ‘expertos’ dicen nos toca vivir a cada edad. El otro día tuve que oír una cosa muy simpática. Se la cuento. Que ya en la cuarentena es imposible tocar un instrumento musical. Que se puede tocar, vaya, pero que es irrefutable que «no se puede pasar de Tercero de Elemental». Y lo dijo un profesional de la psique de esos a los que aludía antes.

Hay sexagenarios que están empezando a estudiar una u otra carrera universitaria y sacan notable. Recientemente me hablaban de una nonagenaria alumna de los cursos de la Universidad Popular de Gijón que va allí porque «quiero aprender»… ¿Y nos dice un experto que a los 40 ya no se puede evolucionar en los estudios? Así… categóricamente: chúpate ésa.

Que la materia nueva gris de un crío tiene más cartas para una progresión efectiva en un reto intelectual nadie lo duda, pero decir que un adulto no puede hacer una carrera musical, por seguir con el ejemplo… me parece una simpleza tremenda. Y lo que más me hierve… una limitación. La historia nos arroja ejemplos, modelos de escritores, artistas, activistas, etc. que se hicieron y despuntaron a edades avanzadas…

En casa tengo un octogenario que le da mil vueltas en fuerza y destrezas a muchos veinteañeros y tambén cerca amigos deportistas cincuentones a los que no les pesa el culo ni lo más mínimo, que ni Indurain en sus buenos tiempos.

energía

Luego, ni para el intelecto ni para el físico me vale esa limitación generalista de «a los 40 échate a dormir» y no levantes la cabeza de los quehaceres domésticos y laborales que «te tocan».

Sentido común

Esto no quiere decir que a los 50 tengamos que andar quemando la noche, lo mismo que a los 13 no pretendamos estar de vuelta de todo. Sentido común mediante, cada persona es única y diferente y lo es desde infante hasta abuelo.

Hay quien se limita a sí mismo por la edad, pero que le limiten desde fuera es imperdonable.  En donde unos vemos superación, inquietud, energía… otros ven a alguien «fuera del tiesto».

Las personas no establecemos afinidades hondas por la edad. Nuestros afines llevan distinta fecha en el DNI, pero comparten con nosotros carácter o lo complementan, juntos hacemos buen puzzle. Son chavales, adultos y gente mayor que sabe VIVIR. Están ahí agazapados en las distintas o en todas las etapas de tu vida y «te encuentran y los encuentras» en el camino.

Forever Young

En general, entre los eternamente jóvenes se diferencian en nuestra era dos grandes grupos:

  • Quienes, puestos a mantenerse jóvenes, se han pasado tres pueblos y una aldea. Un grupo numeroso que tiene por prescriptores a los gurús de la moda, la cosmética y el hedonismo urbano.
  • Quienes se mantienen jóvenes inconscientemente, siendo ellos mismos, solamente siguiendo su instinto natural, su afición por aprender, saber, probar, complicarse la vida…

Los primeros son los falsos jóvenes: los que han comprado (por una pasta) una careta de eterna juventud.

Los segundos son jóvenes reales, tan reales como muestra su actividad. Me arrimo a ellos. El arroz Brillante no se pasa ;-)

Al pelo: Forever young, I want to be forever young… (Alfhabille)

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.