Me disgusta y hasta violenta, como mujer y como persona, esa costumbre social tan femenina de soltar caris y vidas a diestro y siniestro como quien respira, en el círculo público de la comunicación interpersonal (personas de trato casual o desconocidos). Es una rutina bastante extendida en cierto trato comercial y también en el extralaboral. Y hasta hay quien se atreve con el ¡«mi amor»!

Por qué esa mujer, que no he visto en mi vida, me tiene tanto cariño que hasta me equipara con su vida. Qué suerte tengo (o no). Imagino que la emisora de ese cariño que tan universalmente distribuye querrá expresarme cercanía, empatía, agrado o agradecimiento … pero es que, dado el grado de parentesco personal que nos une,… no me encaja. Si quiere venderme algo o espojarme…. va por mal camino.

Otra cosa son las formas en la distancia íntima, en la que allá la manera de cada uno de transmitir verbalmente el amor.

Ese cariño hacia mi persona de quien no tiene el gusto o el disgusto de conocerme me suena a falsedad edulcorada. A la tonalidad de rosa femenino que me espanta por mucho que me guste el rosa en general. Pero hay rosas y rosas.

(Etiqueto hacia «lo femenino» porque, en general, ellos son menos dados a esto del cari social, aunque de todo haya; está claro).

Mujer monigoteEste hábito social tan afectuoso prolifera a través de las nuevas tecnologías, el uso marujil (en el mal sentido de marujil, que marujear es también buena práctica y, a veces, terapia) y superfluo del whatsapp a través de los grupos, por ejemplo –véase TERAPIA anterior a este respecto-. Bastan un par de cruces de comunicación online, para querernos a este estilo.

En fin, que para expresar agradecimiento, agrado, empatía y buenos deseos al prójimo desconocido o de trato superficial, defiendo la existencia de otros recursos verbales y gestuales menos …. no voy a utilizar el adjetivo.

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.