Terapia de letras

Etiqueta: novela negra

La literatura (siempre) nos salva

La literatura (siempre) nos salva

Recuerdo que cuando el «primer gran amor» de mi vida me dejó tirada como una colilla por allá en el extinto COU, 17 cándidos añitos, el teatro (poético) de Alejandro Casona me salvó. Andaba yo por casa penando cual alma en pena, rumiando mi desamor juvenil ante la mirada reprobadora de mis progenitores, evitando cualquier contacto con el arte que tiene el monopolio sobre mi capacidad para estar a flor de piel : la música. La literatura, en cambio, siempre me había funcionado como bálsamo y lo hizo una vez más; lo sigue haciendo. Me dio por leer teatro, empecé por nuestro paisano cangués de la Generación del 27 y seguí por otros autores del género de los que aquella gran profesora de Literatura que tenía en el colegio nos aconsejaba entonces.

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Leonardo Padura: «Una de las cosas que puede alegrarnos la vida es la literatura»

Ayer sentí de cerca la grandeza de los Premios Príncipe (sí, yo mantengo el nombre antiguo, soy así de torcida) de Asturias. No debiera de ser difícil, por otra parte, ya que tenemos el espíritu en casa. Además, Leonardo Padura, nuestro galardonado 2015 en las Letras, lo tenía fácil: literatura y, encima, novela negra: chupado ganarse a la terapeuta. Jugaba en mi casa.

Irrumpía a las 19.30 en el Palacio de Congresos Calatrava de Oviedo en su encuentro con representantes de 110 clubes de lectores de España y otros sin-club, entre los que Lerenda se encontraba, emocionado hasta las lágrimas por el cariñoso recibimiento – «esto es demoledor para un escritor y me llena de orgullo», arrancó- y se despidía casi dos horas después pose y bate de beisbol en mano -una de sus famosas aficiones como buen cubano-. Un tipo cercano, humano, elegante, profesional y culto que nos demostró a los asturianos que este premio está bien dado.  «Una de las cosas que nos puede alegrar la vida es la literatura», dijo para marcharse el escritor. A quienes desde siempre y por siempre nos salvan las letras ya lo sabíamos, pero escuchada de su boca se actualiza la certeza.

ayer en Oviedo. A vista de móvil, gradas allende.

Leonardo Padura y Felipe Hernández, ayer en Oviedo. A vista de móvil, gradas allende.

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Dolores Redondo y el negro valle de Baztán

Nueva novelista al buche lector. Su nombre es Dolores Redondo y es autora de laTrilogía del Baztán.  Esta TERAPIA LITERARIA surge tras leer el primer título del trío, «El guardián invisible» (Destino, 2013), mi primer encuentro con la escritora donostiarra asentada en Navarra. Allí, en el valle nórdico de Baztán transcurre la historia negra de esta obra. Llegué a sus páginas proactivamente, y después de pasar por caja, atraída por la lectura de una entrevista a la autora publicada en la revista Qué Leer  hace unos meses ya.  Aquella ventana abierta a la escritora, entonces para mí desconocida, excitó mi curiosidad; tuve la intuición de que iba a gustarme lo que esos libros contaban. Recién catado el primero, la intuición se ha tornado constatación y, al gusto por lo que se cuenta, añado el de cómo se cuenta. Luego concluyo: flechazo con Dolores Redondo y su negra. Un jugoso descubrimiento.

Portada de «El guardián invisible».

Portada de «El guardián invisible».

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Manuel Vázquez Montalbán: ‘La Rosa de Alejandría’ y ‘Tatuaje’ para un reencuentro con Pepe Carvalho

Es genial Vázquez Montalbán. Es genial Pepe Carvalho. Es genial volver a disfrutar esta serie negra cuando creías que ya la tenías esquilmada, reencontrarte con Charo, Biscuter, Bromuro y otros personajes carvalhianos con nómina fija y los eventuales del título de la serie elegido. Tocaron esta vez La Rosa de Alejandría (Planeta,1984) y Tatuaje (Planeta, 1974).

El segundo, demasiado poco hecho, para mi gusto, juzgando desde la excelencia Carvalho. Es del año 74, justo detrás de la novela que dio vida al detective, Yo maté a Kennedy, de 1972. Ligero y relativamente sencillo, Tatuaje, con el regalo, para los viajeros, de la escapada a Holanda como parte de la investigación en torno al muerto. Ya empezaba a acostumbrarnos Carvalho a sus salidas por el mundo. Tatuaje sabe a poco para todo a lo que esta saga montalbaniana sabe, que es mucho. Por algo el prota es un gourmet.

Portada de 'La Rosa de Alejandría'.

Portada de ‘La Rosa de Alejandría’.

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‘Calzados Lola’, de Suso de Toro: negra pálida y melancólica

Título: Calzados Lola.

Autor: Suso de Toro.

Editado por: RBA.

Año de publicación: 2010 (1997).

Portada de 'Calzados Lola'.

Portada de Calzados Lola.

Impresiones:  Dos hermanos, uno ave migratoria hacia la ciudad-Edén, otro anclado al pueblo, triste Galicia donde acaba el mundo (Finisterre), una madre sola que oculta oscuros secretos de familia, un ruinoso y humilde negocio familiar (Calzados Lola).

Un chaval sin cualificar y endurecido en falso que trata de abrirse camino en  la ciudad con trabajos turbios. Otro con ínsulas universitarias pese a la obligación en la pálida tienda materna que lo lastra , ecologista y con depresión crónica.

Una madre amantísima, mujer fracasada, que acalla su gris destino a lingotazos. El fantasma del padre que les dio carpetazo…  y sorpresas duras que calientan el final de la novela.

Una ficción que en realidad son dos: la de la novela negra, con su historia oscura, de delito y muerte, sin ser ésta, la parte negra, espectacular; lo justo para contentar al lector del género. Es el mundo urbano, donde se mueve el dinero, el idealizado y vacío paraíso de la prosperidad social.

Y la ficción con amor romántico salvador, que protagoniza una familia unida en su cíclica desgracia. Escenario rural, de provincias. Secretos bien guardados hasta que la muerte viene abrir el cerrojo. Vidas corrientes.

De las dos ficciones, entretejidas hábilmente por De Toro, surge un producto literario que engancha y convence. Amable, nostálgico sobremanera y con un punto trepidante para no amustiar. El regusto que deja Calzados Lola  es una mezcla de tristeza, riqueza espiritual y obra de calidad, lo mismito que Galicia.

Puntuación de Terapia literia: del 1 al 10, al contenido le damos un 8; a la forma, un 7.