Metrónomo

El metrónomo «permite al músico mantener un pulso constante al ejecutar una obra musical». Los estudiantes ponemos «el grillo», como dice mi profesor, interiorizamos el ritmo que los «bip-bip» marcan y, luego, hacemos lo que nos da la gana  -ja ja-, ya se sabe… o para lo que nos da la mano. Pensaba yo un día de estos, mientras el grillo y yo hablábamos, que las personas deberíamos disponer de un metrónomo para ejecutar la vida, de tal manera que programásemos por la mañana la velocidad para la jornada (¿«negra= 65», por ejemplo?) y a funcionar: «un-dos», «un-dos, un-dos», así todo el tiempo, siguiendo la misma cadencia, un ritmo fijo que nos blinde frente a los vaivenes, bajones, subidones, sorpresas y exabruptos que el día a día trae.

Metrónomo clásico.

Metrónomo clásico.

Conduciríamos por las autopistas de la existencia como autómatas de alta precisión, cada uno a la velocidad marcada, que no sería única, claro está (la diversidad, ya lo ven, quedaría garantizada). Nos ahorraríamos muchos desgastes y disgustos. Algun@ estará pensando que también alegrías; esta historia tiene su peaje, claro.

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El oboe: cisne del viento madera

Un docente y músico a quien estimo me advirtió una vez de que «el oboe es un lobo con piel de cordero»; eso sí, «precioso» y distinguido dentro de la orquesta o la banda. Está claro que este instrumento no pasa desapercibido dentro del conjunto.

Por su parte, una oboísta amantísima, igualmente estimada por esta terapeuta de palo, me animó a no tenerle «miedo» a este carismático del viento madera. Algunas de sus certezas y sensaciones reveladas forman parte de esta musicoterapia que dirige su batuta hacia el oboe.

Oboe

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Los Miserables: «Mamá, quiero ir a ese casting»

Las niñas quieren ser princesas…. Y también cantantes… y bailarinas.

Jugando con el Estudio de Televisión de las Barriguitas una niña pequeña pregunta a otra menos pequeña:

-¿Qué es un «catin»?
-Pues donde te presentas para poder ser cantante.
-Ah.
Estudio de TV de las Barriguitas, con el área para castings al fondo.

Estudio de TV de las Barriguitas, con el área para castings al fondo.

Por ahí van los tiros. Un casting es, según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española (RAE), una «selección de actores o de modelos publicitarios para una determinada actuación».

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Paula Rojo: música transgeneracional con historia

Un día no muy lejano, una rancia a la par que descreída en cuanto al panorama musical actual se refiere se descubrió tocada por una vocecilla que cantaba profundidades juveniles, historias musicadas, que es lo que hacen los cantautores;  le hizo diana. Tanta que se enganchó a la intérprete y la invitó a su coche, en cuyo aparato musical el CD pirata (que suena a rayos y repite y le faltan canciones) comprado a un inmigrante africano tiene un lugar privilegiado.

A partir de ahí Paula Rojo y yo viajamos juntas al trabajo y otros lares rutinarios casi siempre. Sorprende como esta mocina de Oviedo (1990) criada en Mieres puede tocar las teclas del existencialismo, la nostalgia y otras revelaciones vitales de la generación anterior. Ante otros cantantes juveniles un madurito siente pasividad; si acaso se deja inundar por su ritmo, pero lo de esta chavala penetra.

Portada de «Érase un sueño».

Portada de «Érase un sueño».

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La trompa, esa amiga seductora

Seguramente el vecino de un aprendiz de trompa crea escuchar la sirena del Titanic a punto de irrumpir el megatransatlántico en su cocina. Pero no. En realidad la trompa, bien tocada, es un instrumento de rico y expresivo timbre, doctorada para emitir tanto sonidos suaves y dulces, tranquilos y misteriosos, como ásperos y duros, poderosos y majestuosos.

La trompa o corno francés no es un instrumento retorcido más allá de su figura, aunque esta melodiosa emisora tiene su punto díscolo, hembra de difícil dominación y sofisticado disfrute.

Libradas las primeras batallas, cuando el training al que se ha entregado el pretendiente empieza a dar frutos, la dama del viento metal comienza a regalarle, de forma salpicada, alguna sonrisa; algún prometedor trino, esperanza de que el idilio puede acabar en boda o en amor verdadero, no siempre sinónimos.

De las cacerías a la orquesta

Esta chica alentó y alertó en la guerra y en las cacerías: coraje y motivación. Porque la trompa se desarrolló a partir del cuerno de caza.

Tompa moderna.

Tompa moderna.

La orquesta le dio la bienvenida a esta dama en Italia, en la segunda mitad del siglo XVII . Los compositores italianos se atribuyen el haberla incluido en las partituras. Pasado barroco de nobleza, realeza y hasta divinidad.

Se le añadieron tonos en el siglo XVIII y válvulas a principios del XIX.

La trompa moderna -con un tubo de unos cinco metros, válvulas incluidas- es un instrumento transpositor, palabra que no acepta la Real Academia de la Lengua (RAE), pero que los músicos entienden perfectamente. Quiere decir que el corno está afinado musicalmente en Fa, por lo que su música está escrita una quinta más alta que el sonido real.

Puente en la orquesta

No es la trompa una chica del montón en la orquesta: se la reclama y estima, como lazo de unión entre cuerda, viento madera y metal. La razón es su versatilidad: el corno puede sonar débil y hacer pandilla con las cuerdas y maderas, y también puede sonar metálica y agresiva y juntarse a las trompetas y trombones.

No es una especialidad estrella entre los chavales que entran al Conservatorio, eclipsados por la fama del piano, el violín y otros instrumentos mitificados, pero la trompa goza del respeto y cariño de los músicos de todos los palos. La escasa demanda de la trompa en la formación reglada en edades tempranas, deja la puerta abierta para los adultos, que tienen la suerte de presentarse a e iniciar relación con un instrumento que, en la mayoría de los casos, nunca hubieran imaginado que acabaran tocando.

No olviden que las fiestas que no se buscan, sino que surgen… son las mejores ;-)

 

 

 

 

 

 

Música antiterapéutica

Ojito con la vertiente antiperapéutica de la música, que tenerla la tiene y juega malas pasadas. Lo mismo que el genial toniquete te eleva al cielo, te pone a la puerta de Belcebú si, por mucho que sea tuyo el tema que suena, no lo escuchas en el momento adecuado.

Cuando uno no está para nadie…. Pues tampoco está para su música. Salvo que su música sea “El tractor amarillo” o “Macarena”.  Es asomar las primeras notas de aquel temazo histórico en la historia de tu vida y … directo al centro vital… tocado y hundido. Fuera de navegación.

Hay que saber dosificarla bien nuestra música del alma. Aunque, claro está, todos tenemos nuestro lado masoca, ese que nos hace ir moqueando al trabajo porque en el trayecto a la oficina se nos ocurrió la genial idea de darle al on a aquella canción preciosa pero antiterapéutica que nos tumba. ¿No sabemos poner las noticias? (cierto que a veces este remedio es peor que la enfermedad; igual no es una buena alternativa…).

Partitura musical.

Partitura musical.

En los momentos de plenitud vital, como si me quiero enchufar en vena el Canon de Pachelbel o poner a Janette a todo lo que da el volumen; pero cuando uno está vulnerable y flojea, ¿qué tal algo de chunda chunda o los Lunnis? Siempre puedes ponerte de mal prosapio aborreciendo al que los inventó y así, pues de la flojera, pasas a la mala leche.

Entonces cambiamos de cruzada:  para aplacar ese ‘me llevan los diablos’, tenemos que buscar otra terapia musical, que no dé calor del malo.

La escuela de Asturias El Bibio diseña y aplica con éxito una innovadora metodología que propone llevar la ópera al currículo de Educación Infantil

  • 70 alumnos de 3 a 6 años participan con éxito en la iniciativa Ópera prima del centro educativo El Bibio, modelo en el aprendizaje creativo a partir del arte y ahora también de la música
  • Los excelentes resultados del proyecto contribuyen a desmitificar la ópera como territorio cultural de adultos y certifican su gran valor como instrumento para trabajar otras disciplinas, capacidades y valores de la etapa educativa de Infantil

NOTA DE PRENSA/ Gijón, 13 de junio de 2013.- ¿Quién dijo que la ópera es patrimonio de señores distinguidos que peinan canas y visten elegante? En la Escuela Laboral Infantil El Bibio de Gijón bien saben que no es así, que un niño de 3 años entiende, conoce y disfruta en plenitud de la ópera “incluso más” que un adulto. El éxito pedagógico del innovador proyecto educativo desarrollado este curso escolar por el centro con los alumnos de Infantil (3 a 6 años) en torno a este género musical no deja lugar a dudas. Ópera prima de El Bibio es un proyecto pionero en el ámbito nacional en la apuesta por ópera como instrumento para abordar y desarrollar, de la primera a la última, todas las capacidades y destrezas curriculares de esta etapa temprana.

Turandot interpretando en El Bibio

Turandot interpretando en El Bibio.

El 200 aniversario del nacimiento de Giuseppe Verdi y Richard Wagner inspiró a esta escuela de metodología constructivista y amplia experiencia en la educación desde y con el arte en edades tempranas a emprender, con la colaboración de la Escuela de Música de Viesques de Gijón, el que ha sido su primer proyecto de trabajo en torno a la música.

La pintura, las artes plásticas en general, son viejos conocidos de los alumnos de El Bibio, acostumbrados a aprender creando, experimentando y descubriendo entre las carnavaladas y mascaradas de Roberto Díaz de Orosia, la sofisticación de Gustav Klimt o las vanguardias del Museo de Arte Moderno de El Bibio (proyecto MAMBI).

Un cambio. El centro apostó por un lenguaje artístico nuevo y, asesorado por la Escuela de Música de Viesques, eligió la ópera. Y así, sustituyeron los pinceles, las pinturas y los lienzos por arias, coros y teatro.

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La música: el lenguaje que les une y les diferencia

Fin de Curso  2012-2013. Escuela de Música de Viesques.

Fin de Curso Escuela de. Música de Viesques 2012-2013. Gijón.

 

Fin de curso en la Escuela de Música de Viesques (Gijón). Emoción. Sonrisas. Orgullo. Lagriminas. Compases tímidos y cohibidos en el arranque, sueltos y arropados por un público palmero al final. Música de unos chavales que empiezan y/o avanzan con nueva seguridad y un punto de coquetería y desparpajo vacilón. Guitarras, violines, bajos, voces… Hasta casi 100. Formados en la misma escuela a la que se va después del cole, con gusto pero con sacrificio, que son horas que luego hay que poner encima al estudio entrada la noche pronto en invierno.

Los padres hoy como tontos. A flor de piel. No ya por ver al crío concertista (qué típico; somos carne fácil; nos los suben a un escenario y babeamos todos y todas), sino porque la vida corrió más en esas dos horas que en el último año. Dos, tres horas, obligados a parar nuestra vorágine para no menearnos del sillón mirando hacia ellos 120 minutos. ¿Cúando les prestamos tanta atención exclusiva? Se lo merecen.

Han trabajado mucho. Y porque nosotros queremos. No lo olvidemos.

Bendita música. Edificante aprendizaje. Aunque no esté en boga curricular como el inglés o el chino. Este idioma forma el alma, alimenta la sensibilidad y engrasa los sentidos. Un lenguaje más que los niños conocen, que los une y diferencia del estudiante estándar, ése al que las disciplinas artísticas se le niegan.