Aprecio

El «aprecio» es un grado importante en las relaciones interpersonales. Las redes sociales nos ayudan a no perder de vista ni trato a aquellos a quienes apreciamos en los distintos frentes de nuestra vida; pero principalmente útiles se revelan para echarles el lazo, y mantenerlo en su justo punto de pretura, con nuestros apreciados de entornos extraíntimos.

Dice la Real Academia de la Lengua (RAE) en la acepción 3 de su Diccionario de la Lengua que el «aprecio» es la «estimación afectuosa de alguien».

Hay afectos reales, sinceros, y afectos fariseos. A ligar con los segundos afectos también ayuda la 2.0. Allá a quien le interese ese jabón y quien quiera dejarse enjabonar en ciertos ámbitos.

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«¡Hey!, ¿hay alguien ahí?»

No me gusta que no contesten mis emails. Me parece una falta de educación, y a veces, hasta de respeto, inexcusable. No me vale que el receptor alegue falta de tiempo.  Ésta puede ser una atenuante (hummm) pero no exime-de. ¿Cuántos segundos de ese bien tan preciado necesitas para teclear «ok», «gracias» o «recibido»? No hablo ya de respuestas argumentadas.

Es inconcebible que le preguntes a alguien algo a la cara, que le transmitas un mensaje de viva voz y no se inmute. Pues en el correo electrónico, otro tanto de lo mismo.  No me dejes, a mí (emisor) tú (receptor) con la palabra en la boca al otro lado del dispositivo.

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San Francisco de Sales: «Me duele el alma, compañer@os»

Hoy es San Francisco de Sales, patrono de los periodistas y escritores. Me llega por facebook, de antiguos compañeros de aula y oficio. Y estoy triste porque por los lares mediáticos tradicionales (tampoco la Comunicación «de nueva generación», la tiquera, está para tirar cohetes) está la profesión hecha unos zorros. Miento. La profesión no (o sí, pero ese es otro debate que ahora no toca) : las empresas y el empleo.

A los que amamos el oficio, el periodismo, la Comunicación, la literatura, las letras…. (porque el Periodismo tiene muchos trajes) nos duele el alma ante el panorama que tenemos y que para qué describiros. De sobra lo conocéis y padecéis: cierres de grandes y pequeñas empresas, privadas y públicas, paro a mansalva, precariedad…. Un sector tocado de muerte como otros en este tiempo de destrucción económica y laboral. De destrucción de personas, en definitiva.

Franz_von_Sales

Vuela por ahí la frase de que los periodistas que hoy tienen trabajo (en lo suyo, se entiende) son unos «privilegiados». Vengo a corregirla. Ojito. De «privilegiados, nada». Ni afortunados. Simplemente, su deber de trabajar conserva a su pareja «derecho». En tiempos de amor efímero y de escapo cuando llegan las «duras», las parejas no se llevan. Y esta pareja «deber-derecho» pues se ha descompuesto. Se da en cuatro profesionales que siguen en la brecha elegida tirando del carro. Mi guiño de colega. A su lado estoy hoy.

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Iñaki y su mensaje

Vino a decir Iñaki Gabilondo, flamante premio popular Ondas 2013, a las nuevas hornadas de periodistas, los estudiantes de Comunicación, que no se arredren pese a lo «convulso» de los tiempos, que «lo que vendrá está por escribir y tenéis que escribirlo vosotros».

Una ya no es la inocente y entusiasta alumna de Periodismo que lo escuchó embobada en la charla que nos dio a principios de los 90 en la Universidad Pontifica de Salamanca (UPSA) en el arranque de la carrera, pero me sigue calando el aplomo y elegancia profesional que destila este pequeño gran hombre del Periodismo español.

Iñaki

No me gustan las estrellas de la radio, de la tele ni ninguna otra que no esté en el firmamento. Pero Iñaki tiene un sitio en nuestro corazoncito profesional. No quiero analizar derivadas de su carrera en los medios de comunicación. Me apetece quedarme con su mensaje de hoy y mi recuerdo juvenil.

Malas prácticas 2.0: grupos de Whatsapp, desatino comunicacional

Lo mismo que en la vida real, en la vida virtual hay que saber estar y socializar. Lo del uso de los grupos de Whatsapp– flagrante caso de desatino comunicacional inspiración de este post- por parte de algunas personas (incluida «gente con carrera», con supuesta chapeta y demás perfiles de altura) es, discúlpenme la expresión, «de mear y no echar gota».

Para ponerles algunos ejemplos de esta micción puñetera, solo tengo que escuchar los «pi-pi» que emite mi teléfono a ritmo de Kilimanjaro, por boca de  la exitosa aplicación que todo el mundo tiene. Que alguien les dé a estas señoras y señores un curso de Community Manager, por favor. Los hay a millones, gratuitos, en pastilla, los regalan con una enciclopedia…. Que aprendan a utilizar las herramientas 2.0 (si las vana usar, vaya; que nadie obliga), que ya vamos para la 22.0. Ainssss.

po 'dinámico' de Whatsapp.

Miembro pasivo de un grupo ‘activo’ de Whatsapp.

No critico yo que cada cual intercambie con sus contactos los contenidos que le venga en gana, mientras sean legales (los contenidos). Faltaría plus. Todo tipo de intereses hay en la viña digital, igual  (y más) que en la terrenal. Pero, por Zeus, que ese «Cual» utilice el canal y el foro adecuados para airear sus mensajes y no nos turre a los demás en los famosos grupos con basura digital y comentarios hipermegapersonales lejos del interés colectivo (gru-po, es un gru-po… «gru-po», repita conmigo).

Otro tanto me escandalizo de la pericia comunicativa de est@s crack cuando facebookeo. No explicito por no herir sensibilidades ni abortar amistades (glup), pero vamos…. ¿Todavía alguien no sabe que existen las listas de amigos para organizar a tus interlocutores y no atiborrar a todos con lo que no es para todos?

¿Y que hay que mimar –o al menos no dilapidar- nuestra identidad digital? Si nos salen los consejos del marketing por las orejas virtuales y se sigue leyendo y viendo cada aberración, hasta en casa del herrero,  que la cabeza me da vueltas como a la niña del exorcista.

Se nos va la pinza con un smartphone en la mano, querid@s.

Corto y cambio, que tengo que silenciar un nuevo grupo charramplín de Whatsapp que me ha salido sin poner arte ni parte (que ésa es otra). Chissttt: ¡a callarse todas! Lo peor es que si algún día cuentan algo de interés, no me voy a enterar :-(