Cuaresma: un ‘chute’ de espiritualidad verdadera

Nos sobran los alimentos de los que ayunar en marzo de 2014 sin necesidad de ser católicos, ortodoxos o anglicanos. Es tiempo de Cuaresma. Tiempo para hacer dieta de egoísmo, de placer vacío, para alejarse de la ley del mínimo esfuerzo, de la vagancia supina, de la abulia espiritual.

«Acuérdate de que eres polvo y polvo has de volver» (Gen, 3.19). Despertamos de los excesos de Don Carnal hoy Miércoles de Ceniza. La cruz de ceniza en la frente simboliza la destrucción de los errores del año anterior. Quién no tiene equivocaciones, temores, penas, dolores… que disolver.
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«Dime, cari» donde no hay ‘cari’

Me disgusta y hasta violenta, como mujer y como persona, esa costumbre social tan femenina de soltar caris y vidas a diestro y siniestro como quien respira, en el círculo público de la comunicación interpersonal (personas de trato casual o desconocidos). Es una rutina bastante extendida en cierto trato comercial y también en el extralaboral. Y hasta hay quien se atreve con el ¡«mi amor»!

Por qué esa mujer, que no he visto en mi vida, me tiene tanto cariño que hasta me equipara con su vida. Qué suerte tengo (o no). Imagino que la emisora de ese cariño que tan universalmente distribuye querrá expresarme cercanía, empatía, agrado o agradecimiento … pero es que, dado el grado de parentesco personal que nos une,… no me encaja. Si quiere venderme algo o espojarme…. va por mal camino.

Otra cosa son las formas en la distancia íntima, en la que allá la manera de cada uno de transmitir verbalmente el amor.

Ese cariño hacia mi persona de quien no tiene el gusto o el disgusto de conocerme me suena a falsedad edulcorada. A la tonalidad de rosa femenino que me espanta por mucho que me guste el rosa en general. Pero hay rosas y rosas.

(Etiqueto hacia «lo femenino» porque, en general, ellos son menos dados a esto del cari social, aunque de todo haya; está claro).

Mujer monigoteEste hábito social tan afectuoso prolifera a través de las nuevas tecnologías, el uso marujil (en el mal sentido de marujil, que marujear es también buena práctica y, a veces, terapia) y superfluo del whatsapp a través de los grupos, por ejemplo –véase TERAPIA anterior a este respecto-. Bastan un par de cruces de comunicación online, para querernos a este estilo.

En fin, que para expresar agradecimiento, agrado, empatía y buenos deseos al prójimo desconocido o de trato superficial, defiendo la existencia de otros recursos verbales y gestuales menos …. no voy a utilizar el adjetivo.

Malas prácticas 2.0: grupos de Whatsapp, desatino comunicacional

Lo mismo que en la vida real, en la vida virtual hay que saber estar y socializar. Lo del uso de los grupos de Whatsapp– flagrante caso de desatino comunicacional inspiración de este post- por parte de algunas personas (incluida «gente con carrera», con supuesta chapeta y demás perfiles de altura) es, discúlpenme la expresión, «de mear y no echar gota».

Para ponerles algunos ejemplos de esta micción puñetera, solo tengo que escuchar los «pi-pi» que emite mi teléfono a ritmo de Kilimanjaro, por boca de  la exitosa aplicación que todo el mundo tiene. Que alguien les dé a estas señoras y señores un curso de Community Manager, por favor. Los hay a millones, gratuitos, en pastilla, los regalan con una enciclopedia…. Que aprendan a utilizar las herramientas 2.0 (si las vana usar, vaya; que nadie obliga), que ya vamos para la 22.0. Ainssss.

po 'dinámico' de Whatsapp.

Miembro pasivo de un grupo ‘activo’ de Whatsapp.

No critico yo que cada cual intercambie con sus contactos los contenidos que le venga en gana, mientras sean legales (los contenidos). Faltaría plus. Todo tipo de intereses hay en la viña digital, igual  (y más) que en la terrenal. Pero, por Zeus, que ese «Cual» utilice el canal y el foro adecuados para airear sus mensajes y no nos turre a los demás en los famosos grupos con basura digital y comentarios hipermegapersonales lejos del interés colectivo (gru-po, es un gru-po… «gru-po», repita conmigo).

Otro tanto me escandalizo de la pericia comunicativa de est@s crack cuando facebookeo. No explicito por no herir sensibilidades ni abortar amistades (glup), pero vamos…. ¿Todavía alguien no sabe que existen las listas de amigos para organizar a tus interlocutores y no atiborrar a todos con lo que no es para todos?

¿Y que hay que mimar –o al menos no dilapidar- nuestra identidad digital? Si nos salen los consejos del marketing por las orejas virtuales y se sigue leyendo y viendo cada aberración, hasta en casa del herrero,  que la cabeza me da vueltas como a la niña del exorcista.

Se nos va la pinza con un smartphone en la mano, querid@s.

Corto y cambio, que tengo que silenciar un nuevo grupo charramplín de Whatsapp que me ha salido sin poner arte ni parte (que ésa es otra). Chissttt: ¡a callarse todas! Lo peor es que si algún día cuentan algo de interés, no me voy a enterar :-(