Semana Santa … ¿y la ‘casa’ sin barrer?

¿Cómo vamos con esa Cuaresma? A apurar la dieta de egoísmo, vagancia supina, abulia espiritual, angustia, bajón  y otras lacras personales en las que ahondaba la terapia Cuaresma: un ‘chute’ de espiritualidad verdadera, que compartí al inicio de la Cuaresma, el pasado 5 de marzo, miércoles de Ceniza. A apurar porque el próximo jueves (Jueves Santo), caput a la Cuaresma. ¿Y la casa sin barrer?

¿Sin barrer de basurilla interna? ¿Sin limpiar con autoperdón? ¿Continúas haciéndote la Pascua o permitiendo que otros te la hagan? Hummm. Hay momentos de la existencia humana en que la Cuaresma, en vez de 40 días, tenía que durar 40 años, como los que se extendió la marcha del pueblo israelita por el desierto o los 400 años de estancia de los judíos en Egipto, acontecimientos que también simboliza esta fecha cristiana.

Cesta de Pascua.

Penitente con cesta de Pascua.

El caso es que hayamos culminado con éxito o no nuestra Cuaresma, hayamos sido capaces o no de disolver nuestros problemas, enterrar nuestros quemes y lustrar nuestra alma, ya tenemos aquí la Pascua. La Semana Santa festiva, no el acueducto escolar: las vacaciones. Vacaciones de Semana Santa= respiro para unos, tortura para otros en este país con tantos trabajadores de vacaciones con fecha de comienzo pero no de fin a su pesar y alegría infinita para los ñajos, que no necesitan Cuaresma, benditos inocentes de nuestra soberbia, de nuestra terquedad, de nuestros errores.

En dos días, España, católica y laica, está de cuarteto santo. La otra luz no la ve, pero se deja mecer por la que le regala el almanaque y la Naturaleza, explosión de primavera en el ecuador avanzado de abril.

Periodo extraño éste, en el que casi empieza a oler a verano en el exterior y el alma o se agita o se descoloca. Sacudido el letargo del invierno, quien no aprobó la Cuaresma mientras trata de disfrutar estos días festivos casi le teme al verano. Y todavía queda la evaluación final de 2014, la Navidad, una auténtica batidora para nuestro amasijo emocional.

 

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