Hay verdaderos artistas en afrontar los problemas mediante el rodeo. Mientras, otros los enfilan de frente como el toro a la capota. La vida enseña que ninguna de estas dos estrategias tiene validez universal. Están quienes apuestan a piñón por A o por B o quienes combinan ambas opciones: una veces, dando vueltas al entuerto y, otras, de frente toreándolo con valor (o necedad).

Simpatizo con los estrategas directos, que se conducen valientes sobre el coso. Fuera de la plaza, tienen más opciones de cornear con éxito el objetivo, pero dentro…. Dentro (de la plaza) llevan las de perder: son carne de menú salmantino.

Produccion.19
Rodear,  física, pero sobre todo mentalmente, está de moda. Repensar antes de hacer, repostar elegancia, tentar caminos varios mientras un@ se patea el perímetro del problema…

Pienso que esta disposición, para ser toro o soldado fino, tiene mucho de genético. No digo que no se pueda educar al toro para soldado crack y al soldado para toro con resultados aceptables… pero los genes tiran y mandan mucho.Vueltas
Hay rodeadores que exhiben un morro que se lo pisan y hasta lo enrollan, de largo que es:  los que en medio de la vuelta van y  tiran por una autopista que lleva al otro polo. Y otros que… pubriños… no saben más que dar vueltas. Una.. y otra.. y otra… Y la casa sin barrer. Ni el rodeador jeta ni el rodeador enredado se antojan envidiables.

Envidiables lo son quienes, al poco de iniciar el recorrido perimetral, descubren un atajo majo que les conduce hacia el fin del bosque. Afortunados.

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.