Dedicado a  mi amiga Natalia Tresguerres, amor incondicional y refugio. Suya es la semilla.

Hace tiempo que empecé a creer solo en momentos.
Hace tiempo que ella me enseñó que todo cambia. Todo.

Pero es hoy, con esas nueve palabras que colocas en mi nube, cuando lo aprendo.

No hay personas. No hay lazos. No hay familia. No hay amor bicéfalo.
Hay momentos. Y cambian. Todos.

Es hoy, con tu vida vivida por momentos, cuando lo aprendo.

No hay pasado. No hay presente. No hay futuro. No hay sueños.
Hay momentos. Y nos cambian. A todos.

Creo en Dios Momentos, señor todopoderoso.
Creador de mi cielo y de mi tierra.

 

Acuarela de Deva Gil Valle.

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.