Lo mismo que en la vida real, en la vida virtual hay que saber estar y socializar. Lo del uso de los grupos de Whatsapp– flagrante caso de desatino comunicacional inspiración de este post- por parte de algunas personas (incluida «gente con carrera», con supuesta chapeta y demás perfiles de altura) es, discúlpenme la expresión, «de mear y no echar gota».

Para ponerles algunos ejemplos de esta micción puñetera, solo tengo que escuchar los «pi-pi» que emite mi teléfono a ritmo de Kilimanjaro, por boca de  la exitosa aplicación que todo el mundo tiene. Que alguien les dé a estas señoras y señores un curso de Community Manager, por favor. Los hay a millones, gratuitos, en pastilla, los regalan con una enciclopedia…. Que aprendan a utilizar las herramientas 2.0 (si las vana usar, vaya; que nadie obliga), que ya vamos para la 22.0. Ainssss.

po 'dinámico' de Whatsapp.

Miembro pasivo de un grupo ‘activo’ de Whatsapp.

No critico yo que cada cual intercambie con sus contactos los contenidos que le venga en gana, mientras sean legales (los contenidos). Faltaría plus. Todo tipo de intereses hay en la viña digital, igual  (y más) que en la terrenal. Pero, por Zeus, que ese «Cual» utilice el canal y el foro adecuados para airear sus mensajes y no nos turre a los demás en los famosos grupos con basura digital y comentarios hipermegapersonales lejos del interés colectivo (gru-po, es un gru-po… «gru-po», repita conmigo).

Otro tanto me escandalizo de la pericia comunicativa de est@s crack cuando facebookeo. No explicito por no herir sensibilidades ni abortar amistades (glup), pero vamos…. ¿Todavía alguien no sabe que existen las listas de amigos para organizar a tus interlocutores y no atiborrar a todos con lo que no es para todos?

¿Y que hay que mimar –o al menos no dilapidar- nuestra identidad digital? Si nos salen los consejos del marketing por las orejas virtuales y se sigue leyendo y viendo cada aberración, hasta en casa del herrero,  que la cabeza me da vueltas como a la niña del exorcista.

Se nos va la pinza con un smartphone en la mano, querid@s.

Corto y cambio, que tengo que silenciar un nuevo grupo charramplín de Whatsapp que me ha salido sin poner arte ni parte (que ésa es otra). Chissttt: ¡a callarse todas! Lo peor es que si algún día cuentan algo de interés, no me voy a enterar :-(

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.