Llueve

Aptas para largos tristes,
las balsas que desborda
esa niña que no quiere ver.

Veteranos de la pena,
íntimos de la impotencia,
violados por Frustración,
esos ojos tristes.

Mar azul maltratado,
río verde recrecido,
negra noche en la que llueve.

El pañuelo acallar su llanto
no quiere.
Le gusta verla regar,
regar la vida con miradas taciturnas,
el camino con temor y peso,
el más allá con deseo de paz.

Nunca secarán tus ojos,
nacida para llorar.

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