… Porque este tiempo robado nadie nos lo va a devolver

Porque la vida es ese pincho de pollo que te recoge tu amigo para la merienda de la nena. Esa prima que te pasa el libro que, a su vez, te recomendó tu cómplice de lectura al salir del trabajo. Ese amigo que carga de lecturas el ereader de su madre en tiempos de hibernación. Ese beso al despertar.

El saludo cariñoso de tu compañero de oficina. Preparar un disfraz contra tiempo y marea, para un programa antroxeru con telas de araña negra. Esas fotos de tus amigas en la pantalla del teléfono, que te recuerdan que vives en ellas y ellas viven en ti. Un semáforo en verde. Esa cena rica. Ese libro que paseas, agarrada a su falda. Esas escapadas cortitas para oler salitre, para pisar barro. El buen rollo de Manolo el del párking. Ese reconomiento a tu afición creativa que te llega en un mensaje con buena intención. Porque la vida continúa en este tiempo extraño, en el que cada día es un reto, una partida contra el desaliento. Y todos los días hay luz. Porque estoy pensando que el domingo voy a hacer frixuelos, que ye carnaval. Y porque este tiempo robado a la vieja normalidad nadie nos lo va a devolver. Agradezco. Todos los días. A ese Dios Momentos, Todopoderoso, Creador de mi cielo y de mi tierra.

Poema de José Luis Argüelles en «Protesta y alabanza».