Seguramente el vecino de un aprendiz de trompa crea escuchar la sirena del Titanic a punto de irrumpir el megatransatlántico en su cocina. Pero no. En realidad la trompa, bien tocada, es un instrumento de rico y expresivo timbre, doctorada para emitir tanto sonidos suaves y dulces, tranquilos y misteriosos, como ásperos y duros, poderosos y majestuosos.

La trompa o corno francés no es un instrumento retorcido más allá de su figura, aunque esta melodiosa emisora tiene su punto díscolo, hembra de difícil dominación y sofisticado disfrute.

Libradas las primeras batallas, cuando el training al que se ha entregado el pretendiente empieza a dar frutos, la dama del viento metal comienza a regalarle, de forma salpicada, alguna sonrisa; algún prometedor trino, esperanza de que el idilio puede acabar en boda o en amor verdadero, no siempre sinónimos.

De las cacerías a la orquesta

Esta chica alentó y alertó en la guerra y en las cacerías: coraje y motivación. Porque la trompa se desarrolló a partir del cuerno de caza.

Tompa moderna.

Tompa moderna.

La orquesta le dio la bienvenida a esta dama en Italia, en la segunda mitad del siglo XVII . Los compositores italianos se atribuyen el haberla incluido en las partituras. Pasado barroco de nobleza, realeza y hasta divinidad.

Se le añadieron tonos en el siglo XVIII y válvulas a principios del XIX.

La trompa moderna -con un tubo de unos cinco metros, válvulas incluidas- es un instrumento transpositor, palabra que no acepta la Real Academia de la Lengua (RAE), pero que los músicos entienden perfectamente. Quiere decir que el corno está afinado musicalmente en Fa, por lo que su música está escrita una quinta más alta que el sonido real.

Puente en la orquesta

No es la trompa una chica del montón en la orquesta: se la reclama y estima, como lazo de unión entre cuerda, viento madera y metal. La razón es su versatilidad: el corno puede sonar débil y hacer pandilla con las cuerdas y maderas, y también puede sonar metálica y agresiva y juntarse a las trompetas y trombones.

No es una especialidad estrella entre los chavales que entran al Conservatorio, eclipsados por la fama del piano, el violín y otros instrumentos mitificados, pero la trompa goza del respeto y cariño de los músicos de todos los palos. La escasa demanda de la trompa en la formación reglada en edades tempranas, deja la puerta abierta para los adultos, que tienen la suerte de presentarse a e iniciar relación con un instrumento que, en la mayoría de los casos, nunca hubieran imaginado que acabaran tocando.

No olviden que las fiestas que no se buscan, sino que surgen… son las mejores ;-)

 

 

 

 

 

 

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.