Feliz día a los padres que no son padres de un día ni por un día, sino 24 horas con sus días y sus noches (éstas, las noches, puntúan doble en los primeros años, ya se sabe).

Feliz día a los padres que son 50% y a los que, por desgraciadas circunstancias de la vida,  les ha tocado ser también madres en otro 50%.

A los padres que jamás imaginaron que ser padre da tanto y llena tanto.

A los padres desprendidos y generosos, vigías y cimiento.

A los jefes de la casa, en el sentido cariñoso, que no autoritario de «jefe».

Papá.

A los papás-gallina, siempre pendientes de calentar el nido.

A los papás-logística, entregados al trajín doméstico que el funcionamiento familiar implica, pendientes de que nunca falte nada.

A los papás-maestros: ¡esos deberes! :-) Cuántos éxitos escolares en los que ellos tienen parte.

A los papás-lagrimina, que se emocionan con cada pequeña victoria de sus retoños.

A los papás-escuela de valores. Esas frases escuchadas de niñ@ que nos quedarán para siempre.

A los papás sufridores cuando la polluela pinta la pestaña y abandona el nido para empezar a comerse el mundo.

A los papás-abuelos, esos patriarcas generosos y siempre dispuestos, mitad sabio, mitad niño. Fundamentales en toda familia.

Felicidades a los nuevos papás, esos otros modelos de familia a los que la sociedad está abriendo sus puertas.

Felicidades a los tutores, padrastros y cualquiera a quien la vida ha puesto en el papel de padre.

La vida tiene otra mirada cuando se es padre.

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.