Cuaresma: un ‘chute’ de espiritualidad verdadera

Nos sobran los alimentos de los que ayunar en marzo de 2014 sin necesidad de ser católicos, ortodoxos o anglicanos. Es tiempo de Cuaresma. Tiempo para hacer dieta de egoísmo, de placer vacío, para alejarse de la ley del mínimo esfuerzo, de la vagancia supina, de la abulia espiritual.

«Acuérdate de que eres polvo y polvo has de volver» (Gen, 3.19). Despertamos de los excesos de Don Carnal hoy Miércoles de Ceniza. La cruz de ceniza en la frente simboliza la destrucción de los errores del año anterior. Quién no tiene equivocaciones, temores, penas, dolores… que disolver.
CuaresmaCreencias religiosas aparte, la vida vivida nos invita a hacer Cuaresma, a pintar esa cruz con polvo en nuestra alma.

De espiritualidad no va sobrado el siglo XXI.  La ha sustituido ese positivismo dulzón y falso de las redes sociales. Que un@ lee las Últimas noticias Facebook y tal parece que solo a él/ella  le cuesta sobreponerse a los arrechuches de la vida. El mundo virtual es una nube rosa de algodón llena de gurús de medio palo que nos dicen, a golpe de postalicas manoseadas cómo tenemos que comportarnos para ser felices.  Vamos, que si no sabemos apartar los marrones y la chunguera después de abrir el muro,  es que somos tontos. Si está chupao: Menganito y Fulanito te dan la receta que sólo han compartido antes que ellos tropecientos millones de usuarios en Fb y otras redes afines.

Falsa espiritualidad

Luego están los amigos facebokianos que nos cuentan hasta a qué hora hacen pipí,  lo calentito que les sale y el gustirrinín que da; lo bien que les tratan sus churris y el mucho y bonito trabajo que tienen.

Y no me caliento, porque a una, que es entusiasta de la 2.0 y que defiende la utilidad y beneficios de estas tecnologías, le quema un día sí y otro también su abobinable uso: leer y ver tanta babayada e hipocresía en su querida pantalla. Ésa es la espiritualidad que nos queda, snifar imágenes yuppi-guays en las redes sociales. Visto así, desbordamos espiritualidad, porque no hay hijo de vecino que no le dé al Fb.

Lo mal que se lo han montado las instituciones católicas

Las  instituciones católicas a lo largo de los siglos y en éste sobremanera han aprobado con nota las oposiciones para desacreditar el catolicismo  y que dejemos de creer, pero la religión no tiene la culpa de esos desmanes. La culpa, para quienes la han interpretado y aplicado a su conveniencia con voz de mando y de prescriptores. Un ciudadano crítico formado en libertad y en la responsabilidad debe saber rascar hasta llegar a las esencia. Y esa esencia de espiritualidad, de oportunidad de limpieza, de mejorar, de esforzarnos para tener una vida no fácil pero sí llena la encontramos en la Cuaresma.

Dos segundos para apartar prejuicios y quemes y detenernos en el mensaje que nos manda este Miércoles de Ceniza.

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