Con tanto macho ibérico suelto y semen calidad supremme no entiendo por qué la raza Spanish no ha mejorado más a estas alturas de la Españolada. Tan bravos, tan potentes, tan listos y tan guapos los de hoy como sus antecesores (o más)… algo falla en el líquido elemento que nos regalan usando de lo que tanto presumen, mentan y se tocan varias veces al día. Perdónenme la grosería, pero la merecen a quienes me dirijo, de quienes voy a hablar, conste que sin generalizar, porque no meto a todos los hombres en este saco (por suerte…..hay esperanza para la especie)…. pero desgraciadamente sí a muchos. Puras letras empíricas, estas mías, que surgen de la observación de la realidad, de la experiencia, reiterada y contrastada en la vida vivida.

Macho ibéricoNos los topamos, a esta especie, todos los días en el trabajo (en las casas no me meto, que allá cada cual que aguante la vela que compró… o la apague y encienda otra). Treinteañeros y cuarentones, con carrera y con madres, compañeras e hijas. Unos son machos ibéricos explícitos; otros encubiertos. Unos sudan virilidad y a otros hay que rascarles un poco para que se hinchen y empiecen a excretar memeces sus hormonas.

A una le gustaría a veces llevar incorporado un botón al lado de la oreja para desconectar su sistema auditivo y evitarse, así,  las mamarrachadas que salen de boca de esos varones y que, parece ser que una está obligada a oír. Las sueltan en la parte superior de la pirámide jerárquica y claro, los machitos de la parte baja, pues las perpetúan. Ancha es Castilla. Hay que estar a la altura del jefe. Una se siente hasta marciana en este contexto surrealista tan real. «Dios mío, ¿pero yo con quién trabajo? ¿Esto qué es?». Patéticos, son patéticos.

Y tópicos.  Veánlo:

  • Comen una y cuentan veinte, como en tiempos pretéritos. Hablan de sexo en el café. Tampoco les da para mucho más el intelecto ni el interés personal.
  • No te saludan porque no te ven, pero luego sueltan perlas y fantasmadas que no contarían si tú, mujer, no estuvieses delante. Se creen que van a ¿escandalizarte? No tienen ni idea de mujeres…
  • Son superhéroes del deporte. Escalan el Everest, hacen 8 millones de abdominales al día sin despeinarse y proezas similares.
  • Tienen una riqueza léxica alucinante. Toda una RAE con patas.  Y escriben que es un primor.
  • Los jovenzuelos festejan sus cocidas del fin de semana. Son entrañables. Los maduritos tratan de no quedarse atrás alardeando de sus erecciones matutinas (¡idiarias!) bien alto, que si no pa-qué; que cumplen y vaya si cumplen con la señora… y con las que se dejen. Estos últimos son enternecedores.
  • Se creen que están buenísimos… O no tienen espejos. Puro ego con panza y calvorota. Porque son machos tienen derecho a criticar los volúmenes y jetas del género opuesto. Hombre…. es que Adonis mira desde arriba. ¿La prudencia, la modestia… son un tipo de piragua? ¿Un nuevo modelo de coche? ¿Otra modalidad de deporte de pelota y raqueta?
  • Los que son padres solo lo son en casa. Fuera son solo machos, no lo olvidemos. La mujer es otra cosa, piensan y demuestran ellos… porque claro, es madre y punto pelota.  Madre por los dos puertas afuera.
  • Saben de todo, oye… Listos…. listos como arbeyos. Cuando no bravuconean sobre proezas genitales alardean sobre política, deportes (¿lo he dicho ya? Los deportes les encantan porque se creen atléticos -algunos hasta olímpicos- y siempre tienen tiempo para subir el Himalaya, bajar aguas rápidas o probar un circuito de karts… Ah, y partidín de pádel a mediodía con los colegas del curro… Que los guajes los cuiden les muyeres).  Que ellos tienen que mantener el body, que son modernos, hombres de hoy, no como sus antecesores tripones.

Cuanto más, por obligación o mala suerte, me rodeo de estos falsos machos, puro cerebelo plano, pura mediocridad,  puro asco que dan, más finas están mis antenas para detectar a los hombres de verdad, los que merecen la pena. Con los que juntos, hombre y mujer -padre y madre, amigo y amiga, padre e hija…- la especie evoluciona hacia adelante, en vez de hacia atrás. Los hombres buenos son un bien escaso… Cuidémoslos… y hagamos más. En nuestras manos educadoras, de madres y padres, está que de nuestras casas no salgan machos ibéricos como los del café del office. Puaj.

A los buenos los necesitamos (las mujeres y la humanidad). Sin ellos no se cierra el círculo.

Dios nos cuide de las nuevas generaciones de machos ibéricos. Habrá que practicar sobre ellos una rociada aérea de fush-fush a escala nacional.

Mi enhorabuena a las mujeres que tengan muchos HOMBRES  a su alrededor. Mis condolencias para las que pusieron (o les pusieron) uno o varios machos ibéricos en su vida.

Rosa Valle

Escritora y comunicadora, que haya terapia en las letras, su refugio y su esencia. Certezas azules en la mar, en los ríos —aqua summus— y verdes en el monte, las montañas, la natura.