Certezas

Algunas se adquieren sin darte cuenta, después de un reiterado ejercicio, pero otras te sorprenden. Son esas últimas, inesperadas, las que me llevan a pensar, las que me hacen ser quien soy, las que me modelan con el paso del tiempo.

Las certezas quedan lejos de tu alcance cuando eres crío, se te insinúan de joven y es en la etapa adulta cuando firmas con ellas matrimonio.

Certezas- agua.

Certeza fluvial.

Las hay positivas y las hay negativas. Las segundas son también necesarias para evolucionar. Si te niegas a escucharlas y te quedas solo con las primeras, corres riesgo de involución.

De nada sirve huir de ellas cuando se te manifiestan. Se te agarrarán al pecho si no las dejas pasar a la cabeza.

Las certezas espantan el miedo. Quien tiene una certeza no teme equivocarse.

Las certezas son más generosas con las personas seguras, pero también visitan a las inseguras para hacerles un favor.

Resulta paradójico que siendo tan incierta la vida, se presente repleta de certezas. ¿Qué es crecer, sino sumar certezas?

certezas en tu cabeza

Certezas en tu cabeza

 

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