Flexibilidad (que no chicle)

¿Conoces los puntos que la flexibilidad tiene?

Te los  presento. ¿Cuál es la flexibilidad que practicas con tu materia gris? Avizor, que bajo las bondades de la flexibilidad las organizaciones (y la vida) a veces nos la cuelan. Conoce los peligros de volverte chicle (=pasarte de flexible).

Los puntos de la flexibilidad:

  • Punto gimnasta. Ser flexible es tener «disposición para doblarse fácilmente» (acepción 1 de la RAE). Controla el ejercicio gimnástico, no te acabe poniendo de rodillas ante el mundo.
No te pases de flexible.

No te pases de flexible.

 

  • Punto sumiso. Según la acepción 2 de la RAE, flexible es quien «en un enfrentamiento se pliega con facilidad a la opinión, a la voluntad o a la actitud de otro o de otros».  Recuerda que entre la mula y el cordero hay animales intermedios.

  • Punto rebelde. Es la acepción 3 de la RAE: «Que no se sujeta a normas estrictas, a dogmas o a trabas». Aquí tenemos al flexible rebbel…. gamberro o incluso ilegal según cuánto afloje/estire la cuerda de la autoridad.
  • Punto adaptativo . Acepción 4, querida RAE. Flexible= «Susceptible de cambios o variaciones según las circunstancias o necesidades». Flexibilidad inteligente/adaptativa, ir con los tiempos, adaptarse a lo que toca, que la realidad/necesidad manda.
  • Punto jeta de algunas empresas.  La flexibilidad laboral o desregulación del mercado de trabajo, para contratar y despedir empleados sin trabas. ¿Una barra libre para putear al de siempre?

La crisis económica nos invita a practicar la flexibilidad en la vida laboral. Pero ojo, que no nos estén colando una descapitalización de derechos, principios y valores.

Y después de los warning, vamos a la estrategia para una flexibilidad constructiva.

Diseccionamos la flexibilidad

Dicen los gurús que para que las organizaciones sean flexibles deben reunir seis dimensiones. Podemos aplicarlas a lo personal. Lo intentamos:

  • Agilidad. Un-dos-tres, hip-hop. Maquinaria mental engrasada y en forma para correr, saltar o vadear el cambio. Paso ligero.
  • Liderazgo y gestión. Arriba esas cualidades, esa valía y esa autoestima, ese lado L’oreal y a ponerse manos a la obra.
  • Innovación. No copies. Lo que le funciona a otros no tiene por qué funcionarte a ti. Somos únicos. Busca un giro nuevo, piensa diferente, prueba alternativas…
  • Estrategia. Eso de que «el tiempo todo lo soluciona…». Pobre tiempo, cuánta responsabilidad le otorgas. ¿No serás tú quién tiene que pensar cómo vas a hacer ese «qué»?
  • Cultura. Interés, implicación, práctica, experiencia… y con eso ya tienes el conocimiento.
  • Aprendizaje y cambio. Nadie nació aprendido. Hay que echarse al ruedo con buen talante porque no queda otra. Intentarlo y equivocarse y acertar porque ambas  experiencias forman parte del aprendizaje. Y sacar conclusiones constructivas, claro.
  • Estructura. Armar el esqueleto de esa flexibilidad con la que nos vamos a conducir, de los pies a la cabeza.

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