La música: el lenguaje que les une y les diferencia

Fin de Curso  2012-2013. Escuela de Música de Viesques.

Fin de Curso Escuela de. Música de Viesques 2012-2013. Gijón.

 

Fin de curso en la Escuela de Música de Viesques (Gijón). Emoción. Sonrisas. Orgullo. Lagriminas. Compases tímidos y cohibidos en el arranque, sueltos y arropados por un público palmero al final. Música de unos chavales que empiezan y/o avanzan con nueva seguridad y un punto de coquetería y desparpajo vacilón. Guitarras, violines, bajos, voces… Hasta casi 100. Formados en la misma escuela a la que se va después del cole, con gusto pero con sacrificio, que son horas que luego hay que poner encima al estudio entrada la noche pronto en invierno.

Los padres hoy como tontos. A flor de piel. No ya por ver al crío concertista (qué típico; somos carne fácil; nos los suben a un escenario y babeamos todos y todas), sino porque la vida corrió más en esas dos horas que en el último año. Dos, tres horas, obligados a parar nuestra vorágine para no menearnos del sillón mirando hacia ellos 120 minutos. ¿Cúando les prestamos tanta atención exclusiva? Se lo merecen.

Han trabajado mucho. Y porque nosotros queremos. No lo olvidemos.

Bendita música. Edificante aprendizaje. Aunque no esté en boga curricular como el inglés o el chino. Este idioma forma el alma, alimenta la sensibilidad y engrasa los sentidos. Un lenguaje más que los niños conocen, que los une y diferencia del estudiante estándar, ése al que las disciplinas artísticas se le niegan.

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